Un título que no nos podíamos perder de Commodore 64 es Superpipeline.
Dos fontaneros uno alto y otro bajo deben conseguir que el aguar efectúe el recorrido por las cañerías hasta llenar el bidón pero no lo van a tener nada fácil, pues el hombre de los pantalones verdes va a lanzar argollas impidiendo que el agua circule y junto con las tortugas y las langostas que van a ir caminando por las cañerías van a ponernos en más de una ocasión en serios aprietos.
En el juego llevas al fontanero alto que va de blanco y posee una pistola con balas ilimitadas con la que podrás matar al hombre cuando sube por la escalera, a las tortugas ya sea por su espalda o si te vienen de cara y a las langostas que sólo se las puede matar por la espalda.
El fontanero azul te seguirá todo el rato y tiene vidas infinitas, al pasar por encima de una argolla reparará la cañería y retirará la argolla dejando que fluya el agua de nuevo. Aunque deberás ir a buscarlo si te separaste de él.
Por suerte si tiene un amigo con el que jugar puede llevar al ayudante y moverse de forma independiente por lo que te será más fácil superar los niveles.
Es un juego sencillo pero muy divertido y tiene tres melodías muy pegadizas. Poco a poco los niveles aumentarán su dificultad, apareciendo con más frecuencia los enemigos, haciendo recorridos de cañerías más intricados, aparecerán barreras protectoras al lado de la escalera por donde suben el hombre y las tortugas y las langostas aparecerán más frecuentemente.
Es un título que merece la pena jugarlo. Además si te sabe poco también está Superpipeline II que aún tiene más chicha y con el que también pasarás muy buenos momentos.
Os animo a probar este título que no tiene desperdicio.

Lástima que lo juegues en el ordenador equivocado, pero bueno el juego está bien, jejje y lo hay en otras plataformas… Qué tiempos aquellos en donde lo adictivo era la clave del juego!, De este tipo era también los lemmings, o el prince of persia. Que míticos todos!