Relojería, una pasión atemporal.

Este articulo narra la reparación del 8051M, con fallas presentes en la aguja del segundero, mecanismo analógico, el cual impide modificar la hora, además de haberse atascado el cierre de seguridad.

MEGALITH 8051M

Una vez localizado los problemas del mecanismo es hora de abordar el problema. Primero de todo, debía conseguir abrir el cierre de seguridad, para ello tuve que analizar la situación, y percatarme de que el cierre de seguridad giraba a la par que la tija y por ende no podía desenroscarse, ya que forma una sola pieza. Para solucionar el problema debí de separar los dos elementos con sumo cuidado para poder ejercer un mínimo de palanca entre ambos mecanismos y poder hacer rotar únicamente el cierre y dejar inmóvil la tija para poder hacer el juego de fricción y que ambas piezas quedasen separadas.

Cierre abierto.
Cierre atascado.

Una vez abierto el cierre, saqué la tapa trasera del reloj, que para mi desgracia no era de rosca como los relojes más premium, este lleva el sistema tradicional de presión.

Desmonté la protección de plástico que encubría la maquinaria con cierta intriga de como seria la placa madre de este modelo, ya que es de una marca bastante chapuza hablando mal y pronto.

Pero al analizar la placa, he de decir que me sorprendí ligeramente ya que me esperaba menos. Lo importante es que no tenia ninguna falla, así que simplemente le di un poco de mantenimiento y limpié los componentes a mano del mejor amigo del informático isopropílico.

Una vez aquí, llegamos a un punto crucial de la reparación, accedemos a la maquinaria y debemos resolver la falla del segundero, que especificando el problema nos encontrábamos con un segundero que se movía drásticamente en función de la gravedad, quedando así desatendido por la tija, y no girando por los engranajes motorizados.

Se me olvido tomar foto de cuando esta estaba torcida.

Al retirar la tija a través del clásico gesto rápido y hacía abajo, me percaté que ésta estaba un poco doblada y me tocó enderezarla con mucha sutiliza y paciencia. Este es el resultado final, creo que me ha quedado bastante recta y funcional puesto que actualmente se encuentra cumpliendo con su función. El hecho de que estuviese doblada influía en que el segundero no girase de forma unísona a los engranajes, pero no era motivo suficiente como para que el segundero quedase completamente al servicio de la gravedad.

Una vez retirado el cuerpo del embellecedor, me di cuenta de que el segundero estaba ligeramente suelto, es decir, se estaba paulatinamente soltando de de la sujeción de los engranajes, así que de nuevo, y esta vez con una delicadeza extrema ya que los secunderos son de las cosas más frágiles que he reparado, sobre todo los de la marca MAREA, esos se te pueden hacer trizas en cuestión de instantes. Volviendo a la reparación, conseguí encajarla dentro sin doblar la fina y delicada aguja, así que según mis cálculos si renuevo las pilas el mecanismo analógico debería de funcionar a la perfección.

Pila maquinaria digital.
Pila para maquinaria analógica.

Una vez realizadas las reparaciones y mantenimiento pertinentes, sólo queda montarlo y asegurarme de que funciona perfectamente. a continuación adjunto el resultado final.

8051M funcionado en perfectas condiciones.

Como reflexión final me gustaría expresar que significa para mi la relojería, y es que como amante de estas joyas, considero que simbolizan el inexorable paso del tiempo. Estas bellezas crean la propia conciencia que tenemos sobre el presente, pasado y futuro, pues ante ellos vemos la vida pasar tras cada segundo, tras cada instante que nos paramos a ver la hora porque llegamos tarde a un punto en concreto, o bien porque no queremos que el tiempo pare.

Sea el motivo que sea por el cual miramos el reloj a lo largo del día, personalmente cada vez que clavo mis ojos en uno de mis relojes, me trasmite un sentimiento único y concreto, ya que para mi, cada una de mis joyas me trasmite siempre una idea, una emoción o un sentimiento que me despierta bellos recuerdos a la misma vez que me hace consiente de mi ser efímero, y de mi ligero paso por el tiempo de la vida.

3 comentario sobre «Relojería, una pasión atemporal.»
  1. Creo que no tardaré en pasarte mi móvil para hacerle el mantenimiento. De pequeño me pirraban los relojes y tanto un padre amigos de mis padres como el vecino de al lado se dedicaban a ello.
    El que era amigo arreglaba relojes con péndulo de los antiguos y el vecino los de pulsera cómo éste. Yo quería aprender pero mi madre no me dejó, una pena. Ahora ya no tengo la paciencia que tenía de niño para las cosas.

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