
Volvemos con una entrega alocada sobre dos personajes de humor cínico y negro con mezclas escatológicas, subversivas y vulgares. Sí son Beavis and Butthead dos amigos estúpidos con los que viviremos una aventura en Sega Megadrive.
Si no te mueves durante unos 10 segundos o así enseguida se pondrán a rock&and&rollear.

La aventura comienza en una casa completamente guarra y sucia en la que tras una breve intro en la que pierden dos tickets (os recomiendo ver la historia) se ven forzados a pasar algunas peripecias para conseguir de nuevo los tickets.
Con lo que sería el botón C tras encontrar el mando a distancia en el mismo comedor podremos viajar a las diferentes pantallas.

En el juego tienes la posibilidad de cambiar de personajes y de cambiar la habilidad que quieres usar con el botón C. Un personaje mata con eructos verdes y el otro con pedos grises.
El dinero que consigas se puede usar más adelante para entrar a los lugares.
Si juegas con un jugador el personaje que no lleves te seguirá pero no te ayudará en nada y en cuanto maten a uno de los dos pierdes la partida .
Con el botón A corres mientras lo mantienes pulsado y con el B saltas.

A medida que vayas perdiendo vida la imagen de vida del personaje pasará a estar más seria y más llena de caca naranja o vómito o lo que quiera que sea esa asquerosidad.
La parte positiva es que al matar enemigos dropearán comida con la recuperarás salud.
Las pantallas irán cambiando los tipos de enemigos y te irás encontrando con imágenes y situaciones graciosas. Aquí por ejemplo sale una alusión a aquel famoso cartel de reclutamiento estadounidense
«I want you in the army».

Algún nivel como éste pide 3 dólares para entrar.
Si por error entras en un nivel que no querías volver siempre tienes la posibilidad de usar el televisor pequeño que te devolverá inmediatamente al comedor de la casa sucia y asquerosa.

El videojuego aunque sencillo no es nada fácil. Es muy fácil que te maten rápidamente y éste es el final que les espera. Trabajar como vendedores de comida rápida en el infierno.
Lo peor no es haber acabado en el infierno sino haber acabado trabajando el resto de la eternidad.
Y hasta aquí la crónica. Este juego distópico en plan pantallas 2 dimensiones tiene su gracia.

Bienaventurado Zarmandis!, ojo juegazo original! Aunque me considero ignorante en este tipo de series americanas macarrillas, soy mas de manga, seguro que tiene un buen vicio.
Buena crónica, y muy buenas noticias qeu te animes a volver a escribir.
Up Retrolanders!